La Hermandad del Rocío de Valverde ya camina hacia la aldea almonteña. Serán dos días de peregrinaje hasta llegar a El Rocío, en los que las ganas y la ilusión por el reencuentro con la Blanca Paloma marcarán el camino.
La salida de la Hermandad se producido tras una misa de romeros multitudinaria, que ha tenido que realizarse en el interior de la casa hermandad por la amenaza de lluvia.
Los vecinos han acompañado en todo el itinerario a los rocieros valverdeños durante su despedida. Especial atención, como cada año, al paso por Dolor 13, por el Ayuntamiento o por la Parroquia.
Infinidad de ‘vivas’, varias petaladas y un sin cesar de sevillanas han decorado el más especial de los escenarios. Momentos que quedaban en el recuerdo y hoy han vuelto a sentirse.
La hermandad almorzará este mediodía en el paraje iliplense de San Walabonso y pernoctará en El Corchito de Bonares para, bien temprano, mañana, poner rumbo a su destino.








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