La cronista taurina valverdeña María José Mora ha mantenido un encuentro con Luis Cuadri, ganadero de la nueva generación del emblemático hierro de Hijos de Don Celestino Cuadri Vides, que pasta en el término municipal de Trigueros.
Desde que tomaste el mando de la ganadería, ¿qué propósitos persigues?
Mi propósito básico y fundamental es seguir la misma línea que en los años cuarenta nos marcó mi abuelo Celestino Cuadri y que el toro de nuestro hierro conserve la morfología, las características de sus criterios y tener corridas de toros de confianza, de calidad y con nuestro sello único.
Hablando de criterios de selección y de que en estos momentos se va llevar a cabo un tentadero de hembras, ¿cuáles son?
Es primordial el comportamiento en el tercio de varas, que reciban mínimo cinco puyazos y, en la muleta, que saquen casta, que tengan chispa, que embistan por abajo y trasmitan al tendido emoción, humillando y repitiendo, fijeza, recorrido y, antes de salir a la plaza, tenemos en cuenta la trayectoria de la familia para medirlas y exigir dependiendo de ella.
¿Ha evolucionado el toro de Cuadri?
La ganadería involuntariamente, sin que se pueda dominar, puede sufrir modificaciones. Por ejemplo, en algunos casos, menor fuerza, pero nosotros queremos seguir la línea originaria de mi abuelo, que es la casta y la bravura.
¿Qué tiene que tener en cuenta un torero cuando se va a enfrentar a un toro de este hierro?
Tiene que tener en cuenta que tiene que tragar su temperamento. Son muy listos, aguantarles la mirada, no son de faenas largas y lo que se les tenga que hacer tiene que ser muy limitado de tiempo y con buena lidia y buen pie, porque aprenden muy rápido.
En la suerte de varas, no conviene pegarles mucho, porque se violentan bastante en contra de lo que pide el público en ocasiones; y en banderillas, suelen presentar complicaciones, pero, si un torero les hace las cosas bien, el triunfo esta garantizado y enseguida consigue montarse en ese vagón del tren donde están los contratos.
¿Ha habido cambios en el manejo de las labores de campo?
Cambios importantes no hemos tenido, pero desde el punto de la ganadería moderna hemos hecho más lotes de ganado y, por tanto, hemos construido más encerrados para manejarlos con más comodidad. También el tema de la vacunación, que, aunque seguimos haciéndolo como tradicionalmente siempre lo hicimos desde lo alto de una encina a los toros, hemos pasado a llevarla a cabo en los corrales en el caso de los erales, utreros y añojos por mayor rapidez.
¿Y en la edificación o estructura de la construcción del cortijo y la finca?
No somos muy partidarios de hacer modificaciones en el caso del cortijo. Nos gusta seguir manteniéndolo igual, pero, a raíz de como está el precio de la alimentación, hemos construido tres naves para envasar 300.000 kilos de heno, que lo estamos produciendo aquí, por lo cual nos ahorramos también en costes en estas épocas en la que los precios están disparados, así que hacemos el pienso nosotros tirando mucho de heno. También, la construcción de más encerrados para el manejo de las labores, como he mencionado anteriormente, y la de la nueva mangada.
¿Cómo sustituisteis a Los Maños en Las Ventas?
La empresa estaba un poco desesperada en ese momento al ser un desafío de carácter torista. No lo tenían claro con respecto a la sustitución que habían pensado en un primer momento por ser en estos casos tan estrictos los criterios veterinarios y, entonces, nos llamaron a nosotros, les invitamos a venir al campo para que vieran los cuatro que teníamos más fuertes y habíamos apartado para una corrida que habíamos reseñado para este verano, les gustaron y nos fuimos para Madrid.
¿Qué destacarías del tercio de varas tan espectacular que protagonizó esa tarde ‘Mediador’?
La corrida en general subió mucho en esta suerte, porque peleó bastante bien, romaneó en el peto. Hubo un primer toro que se empleó y lo castigaron fuerte; un segundo que fue más complicado pero recibió también un buen tercio de varas; y un tercero que se empleó dejándolo todo en el caballo y llegando más apurado a la muleta.
Por tanto, no solo cumplió ‘Mediador’, los tres cumplieron muy bien en el caballo y la afición eso lo reconoce mucho, pero claro, en la muleta llegaron un poco más acabados y nos hubiera gustado que hubieran dado algo más, pero, teniendo en cuenta lo difícil que es Madrid, mi balance es bastante aceptable.
¿Y qué resaltarías de ‘Revisor’ y la faena que realiza Adrián de Torres, que le consigue cortar una oreja?
En términos generales, el paso por Madrid a nosotros nos ha venido muy bien, la corrida estaba muy bien presentada, eran hijos de sementales nuevos y, como he dicho antes, se emplearon en varas y los aficionados, aún pidiéndoles más, aunque siempre hay cosas que mejorar, salieron contentos con la positividad de que se emplearon bien en el peto, cosa que hacía tiempo no se daba.
La parte negativa es que nos hubiera gustado para redondear la tarde que hubiera tenido 20 ó 25 muletazos por abajo, pero Adrián de Torres supo hacer las cosas bastante bien dentro de las dificultades que se presentaron y, teniendo en cuenta lo que he mencionado anteriormente, que nuestros toros requieren hacerles la faena en poco tiempo.
¿El ‘Revisor’ de Madrid comparte alguna característica con el ‘Revisor’ de Valverde que fue indultado en la feria del 2002? ¿Qué linaje tienen?
Da la casualidad de que son de la misma familia. El ‘Revisor’ de Valverde estuvo padreando y ha tenido muchas vacas, siendo una de ellas ‘Bombardera’, que es hija de él, y ‘Taconera’, que también lo es, pero, siendo de la misma familia, no tienen nada en común en comportamiento, ya que fue mejor indiscutiblemente el que se lidió en Valverde.
¿Cómo sería una vuelta de Cuadri a Valverde del Camino?
A mí me gustaría volver a Valverde con una corrida de toros bonita, que se viera claro. Por nosotros, encantados de la vida, pero siempre y cuando fuera una corrida de confianza, porque la verdad que Valverde es de los sitios en los que de mi juventud tengo muy bonitos y buenos recuerdos de las corridas que hemos lidiado allí.
Es una afición maravillosa y entrañable, con un buen ambiente de toda la provincia de Huelva, además de que es un sitio donde a esta familia se le tiene mucho cariño y sería para ir seguros, dar lo mejor de nosotros y que se disfrute.
¿Cuál es el futuro de la ganadería brava y, sobre todo, de hierros emblemáticos con una trascendencia de consanguinidad tan antiguos?
El futuro, yo lo veo complicado, porque se han encarecido mucho los precios de la alimentación y, por el contrario, abaratado el precio de los toros. En el caso de los hierros como los nuestros, si todo va bien y seguimos en la misma línea y tenemos la suerte de lidiar en plazas de primera, como tenemos nosotros que nos sentimos en este caso unos privilegiados, seguiremos adelante, porque la afición que tenemos nos mueve a pesar de todos los contras.












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