La lengua azul está haciendo estragos en el Andévalo con centenares de ovejas y crías muertas debido a esta enfermedad vírica.
El sector estima que morirá el 10% de las cabezas censadas en la provincia, unas 15.000, por lo que la preocupación es más que evidente.
Entre los ganaderos afectados se encuentra el valverdeño Jesús Vizcaíno, quien ha perdido ya 150 ovejas.
Jesús Vizcaíno, empresario valverdeño:
Se trata de una enfermedad transmitida por mosquitos, así que estas temperaturas están propiciando el contagio.
Las explotaciones están viviendo con pesimismo la llegada de la Navidad, una fecha propicia para la comercialización.
El futuro es bastante incierto, ya que los ganaderos necesitan una serie de requisitos para seguir optando a subvenciones que no saben si cumplirán.
El sector piden ayuda a la Junta de Andalucía, de la que, hasta el momento, no ha obtenido demasiadas respuestas.
Agustín González, presidente de la cooperativa Ovipor:
Esta enfermedad no afecta a los humanos, ni siquiera al resto de animales, y cuenta con una vacuna que no tiene una efectividad total.
Además de la baja de animales, a los ganaderos les preocupan las dificultades para moverlos entre diferentes territorios.
Los empresarios están pendientes de una reunión con la Consejería de Agricultura para buscar una solución que amortigüe la situación.








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