El colectivo PTIS, formado por técnicos de integración social que asisten a los alumnos con necesidades educativas especiales en los centros públicos andaluces, continúa con su huelga indefinida.
El personal demanda a la Junta de Andalucía su subrogación ante los incumplimientos y recortes de derechos laborales que presentan las empresas concesionarias del servicio.
Álex Guisado, valverdeño afectado por esta situación, denuncia que la diferencia de salario con un compañero que trabaja en la administración andaluza es de 600 euros.
Además, este trabajador asegura que no tienen vacaciones pagadas, que se van al paro en verano, que no tienen pagas extras ni días de asuntos propios y que cotizan por 25 horas frente a las 35 de las que goza un PTIS de la Junta de Andalucía.
Álex Guisado:
En Huelva, son unas 200 las empleadas perjudicadas; una docena en Valverde. Todas ellas trabajan para la empresa Osventos, la última en hacerse cargo del servicio en la provincia onubense y que ya acumula 240 denuncias.
A la huelga, se le suman en estos días concentraciones ante las Delegaciones de Educación de toda la región andaluza, que, de momento, lamenta Guisado, «se lavan las manos», pese a considerarse un servicio «esencial».
El colectivo PTIS están cubriendo los servicios mínimos, aunque el paro ya está afectando a los centros y a las familias, que están del lado del colectivo de integradores sociales en lucha por sus derechos laborales.








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